Glosario · 3 capítulos
Tasa de conversión: explicación sencilla.
Definición breve
La tasa de conversión es el porcentaje de visitantes de un sitio web que realizan la acción deseada, por ejemplo, una compra o una consulta. Se calcula dividiendo el número de conversiones entre el número de visitantes y multiplicando el resultado por 100. Es una de las métricas más importantes del marketing online.
Orientación
Tu recorrido de lectura
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Sección 01
Cómo calcular la tasa de conversión
La fórmula es sencilla: conversiones divididas entre visitantes, multiplicadas por 100. Eso es todo.
Un ejemplo: tu sitio web recibe 2.000 visitantes al mes y 40 de ellos rellenan el formulario de contacto. Por tanto, 40 dividido entre 2.000 y multiplicado por 100 da una tasa de conversión del 2 por ciento.
Tú decides qué cuenta como conversión: una compra, una consulta, una llamada o una suscripción al boletín. Lo importante es que la acción represente un objetivo empresarial real. Los «me gusta» no cuentan.
Sección 02
¿Qué es una buena tasa de conversión?
La respuesta sincera es: depende. El sector, el precio, la fuente de tráfico y el tipo de conversión marcan grandes diferencias. Una tienda con productos de 20 euros convierte con más facilidad que un despacho que busca nuevos asuntos jurídicos.
Los porcentajes generales sin un conjunto de datos, un periodo y un contexto comparables no constituyen un objetivo fiable.
Por eso, no te compares a ciegas con cifras ajenas. Utiliza tu propio punto de partida y distingue entre oferta, dispositivo, página de destino y fuente de tráfico.
- Comparar siempre la misma definición de conversión y el mismo periodo
- Analizar por separado las fuentes de tráfico y la intención de búsqueda
- No mezclar dispositivos, páginas de destino y ofertas en un único promedio
- Probar los cambios con un volumen de datos suficiente, sin prometer un aumento fijo
Sección 03
Cómo mejorar tu tasa de conversión
Hay dos palancas: atraer visitas más adecuadas y mejorar la página. Si tus campañas atraen al público equivocado, ni siquiera el sitio web más atractivo convertirá. Por eso, el primer paso es una segmentación precisa en Google Ads y palabras clave con intención de compra en SEO.
El segundo ámbito que debes revisar es la propia página: un mensaje comprensible desde el principio, una llamada a la acción visible, solo los campos de formulario necesarios, un tiempo de carga razonable y señales de confianza verificables y autorizadas. Las pruebas en tu propio diseño web mostrarán qué cambio influye realmente en la conversión.
En nuestra guía sobre optimización de la tasa de conversión explicamos cómo abordar el proceso de forma sistemática, en lugar de cambiar colores de botones al azar. Y si prefieres hablar directamente de tus cifras, reserva una sesión de estrategia.
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